Nuevos colonos: cuando la calidad de vida define las decisiones
| Política y Sociedad |
La vuelta a las raíces, a la naturaleza, a la tranquilidad. Un fenómeno cada vez más frecuente. En tiempos en que la competencia, el trato impersonal, el stress y la inseguridad de las grandes ciudades deterioran la calidad de vida con la promesa de un mejor “nivel de vida”, Fernando y Lucía Casalongue nos cuentan su historia. Una historia de valentía y sacrificio para volver a “Colonizar una porción de Pampa”.
Esta historia comenzó hace 16 años, tal vez por casualidad o tal vez por destino. No importa la razón. Solo sucedió. Nos enamoramos y enamorándonos soltamos el maravilloso sueño de vivir una vida distinta, en un espacio distinto, en un lugar distinto.....
Transcurrieron años y con esos años completamos nuestros estudios, llegaron los hijos y edificamos también los medios para poder cumplir con nuestro proyecto.
Corría el año 2004 y con Máximo de 3 años y Simón de 9 meses, nos lanzamos a recorrer caminos de la Argentina buscando aquel lugar que nos llenara de expectativas y nos permitiera plasmar todo aquello que anhelábamos hacia años. Sufrimos desilusiones y en algún momento nos cansamos, pero también disfrutamos la búsqueda y por ello logramos encontrar este espacio: doce hectáreas que cada día nos muestran con fuerza que vale la pena seguir.
|
Clic en las imágenes para ampliar
|
Fue una tarde de septiembre; el atardecer en la planicie, ese olor a campo y esa brisa sellaron la razón por la cual hoy vivimos aquí, en Uribelarrea, a 80 km de Buenos Aires.
Fue una real colonización. Veníamos de un mundo cómodo y vacío y nos encontramos luchando en un mundo difícil y muy hostil, pero absolutamente cargado de contenido para nosotros. Los tiempos cambiaron, los días se volvieron largos, el trabajo arduo, los logros lejanos y la esperanza permanente.
El intenso frío, la soledad, la inmensidad y hasta la muerte como moneda corriente entre los rodeos hicieron que nuestro tiempo, la rutina y el trabajo, alcanzaran una intensidad muchas veces agotadora y hasta entristecedora.
Como todo proceso, poco a poco comenzó a mostrar sus frutos, salimos del invierno y entramos en la primavera; el campo nos mostró su belleza, sus tiempos, su paciencia, imposible e intangible para nosotros. Aprendimos a amar la espera, a entender los tiempos, a esperar...
En octubre del 2005 nació Ginebra, que nos acompañó desde la panza en nuestro primer año de lucha. Hoy tenemos la alegría de criar a nuestros tres hijos plenos de espacio, de animales, de naturaleza. Libres de conceptos, de ataduras, de formas.
Ayer vivíamos cómodos, prolijos y vacíos. Hoy vivimos en forma más rústica, más simple, pero más completos y más juntos; nos vemos, nos cuidamos, nos ayudamos y acompañamos.
Nuestro día transcurre entre nuestro pequeño tambo jersey, la producción y venta de quesos de campo; y la atención de la veterinaria, que también funciona dentro de nuestra Chacra. Hacemos todo nosotros; el ordeñe, la pasteurización y elaboración; así como también la venta. Tenemos seis vacas en ordeñe y cuatro vaquillonas servidas que formaran parte del tambo. Comenzamos haciendo masa y un día, atendiendo el pedido de un vecino de Uribelarrea, dueño de una carnicería, comenzamos a hacer quesos caseros. Respetando las normas de higiene y bromatología comenzamos a realizar, no sin esfuerzo y con mucha colaboración, las instalaciones para su elaboración. Fue tal el éxito, que hoy no damos abasto a proveer a mayoristas, minoristas y público en general. Sabemos que el camino es largo y falta muchísimo para ver cumplimentado el tambo jersey que soñamos, pero disfrutamos los pequeños logros, no sin añorar miles de cosas que llegaran con el tiempo. Aprendimos a esperar, a valorar.
La veterinaria recorre los mismos pasos, de sacrificio y entrega que el tambo. Sabemos valorar el crecimiento que obtuvo en este año que transcurre de actividades. Nos vincula con la gente del lugar. Nos permite trabajar, cuidando y enseñando; a Fernando como agente de salud, protegiendo a la población animal, que es mucha y esta necesitada de ser atendida. Todos trabajos sacrificados pero altamente vinculados con los animales y el campo. Los chicos nos acompañan y aprenden día a día. Disfrutan del contacto con la naturaleza y del vínculo con los animales, del aprendizaje de la producción y elaboración de productos ligados directamente a los animales. Ellos fueron los primeros en probar y aprobar nuestro dulce de leche artesanal, que hoy también comercializamos.
Chacra Las Fresias es nuestro lugar en el mundo, es una merecida construcción de dos soñadores que no se resignan por nada del mundo a seguir viviendo en un mundo cargado de violencia, frivolidad, competitividad y falta de conciencia. Volver a la tierra y a las raíces es un esfuerzo que bien vale ser vivido.
Fernando, Médico Veterinario y tambero por vocación, Lucía, Docente y chacarera, Máximo, Simón y Ginebra Casalongue. Nuevos Colonos de Uribelarrea; Cañuelas, Pcia. De Bs As.
| < Prev | Próximo > |
|---|
Vivir en San Miguel del Monte
hola quisiera saber el nombre de la empresa que es... Ver Más...
Por diego
El Cultivo del Nogal
¿Tenemos actualizada alguna tabla nutricional para... Ver Más...
Por Cesar A. Dominguez
El azafrán, una opción para cu...
Susana, te sugiero lo mismo que en los casos anter... Ver Más...
Por Sergio Montenegro
El azafrán, una opción para cu...
Hola soy susana y quisiera me informaras sobre el ... Ver Más...
Por Susana
El azafrán, una opción para cu...
Jorge te completo el comentario : fijate en la res... Ver Más...
Por
- Sigue los mejores consejos de ecología y cuida del medio día a día
- SALUD ANIMAL : prevención a través de la dieta.
- Contaminación por Hongos - Importancia de su Control en Dietas Animales
- Profesionales Muy Vinculados con Monte Desarrollan Novedosa Aplicación en Facebook
- Vehículos Eléctricos - Una alternativa cada vez más cercana










